by David Wilkerson [May 19, 1931 - April 27, 2011] « ¿Con qué me presentaré ante el Señor? ¿Cómo adoraré al Dios Altísimo? ¿Debo presentarme ante él con holocaustos, o con becerros de un año? ¿Le agradará al Señor recibir millares de carneros, o diez mil ríos de aceite? ¿Debo darle mi primogénito a cambio de mi rebelión? ¿Le daré el fruto de mis entrañas por los pecados que he cometido?» (Miqueas 6:6-7). En este pasaje los israelitas estaban haciendo una buena pregunta: "¿Cómo puede un humano acercarse a un Dios santo ¿Cómo podemos agradarle y ser aceptados por Él. ¿Qué clase de sacrificio quiere de nosotros? ¿Nuestra sangre, nuestros cuerpos, nuestros hijos?" La respuesta de Dios aparece a lo largo de las Escrituras: "No quiero tus sacrificios, tus buenas obras, tus promesas ni tus acciones morales. Ninguna de estas cosas carnales es aceptable delante de mis ojos, nada puede agradarme o deleitarme excepto Mi Hijo y que todos los que...
"Yo soy la Vid verdadera... (Juan 15)