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sábado, 30 de marzo de 2019

El Camino al Lugar Santísimo: Evangelio de Juan


Juan 12: 1-3 'Entonces Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Betania donde estaba Lázaro, al que Jesús había resucitado de entre los muertos. 2 Y le hicieron una cena allí, y Marta servía; pero Lázaro era uno de los que estaban a la mesa con El. 3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.'

El Evangelio de Juan nos muestra otra faceta de su mensaje hermoso, una progresión del Tabernáculo de Moisés y como dice el apóstol Pablo: este Tabernáculo terrenal es sombra del espiritual (Hebreos 8:5) Recordemos que había 3 secciones principales: Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo. El pueblo podía entrar a ofrecer sus sacrificios en el Atrio, pero el Lugar Santo era sólo para Los sacerdotes, y el Lugar Santísimo para el Sumo Sacerdote.(hebreos 9:6)
En el Pasaje de Jn.12 leemos que el Señor Jesús tenía amigos en la aldea de Betania que se llamaban Lázaro, Martha y María.
Lo hermoso es que a través de sus amigos podemos ver una clara imagen de la madurez del cristiano, que a su vez, es la progresión que contemplamos en este Glorioso Tabernáculo en el desierto.


El Atrio: Martha, la mujer trabajadora, esforzada, ella se sacrifica trabajando mucho para el pueblo de Dios. Su nivel espiritual está al principio, con todo el resto del pueblo. Se puede pensar en la niñez espiritual. En el atrio apenas comienza a ser tratada nuestra mala naturaleza, por lo tanto se ven muchas cosas feas como pleitos, iras, contiendas, envidias, etc. es decir, todo el fruto malo de nuestra carne. No hay una intimidad profunda con Cristo. Si queremos progresar debemos aceptar ser sacrificados en ese Altar de Bronce y morir con Cristo en la cruz, ¿morir a qué? a TODO lo que soy.



El Lugar Santo: Lázaro, el amigo del Señor. Tiene mucha más comunión con Jesús, se sienta con él a la mesa y escucha sus palabras de vida. No tiene que estar todo el tiempo con la gente del atrio, ha madurado más en conocer a Dios, ha aceptado morir con Cristo en la cruz y cuando viene el sufrimiento, no lo desprecia, lo sufre con gozo y su vieja naturaleza pecaminosa está casi desaparecida. El ha profundizado en una relación de amor con su Salvador. El tiene derecho a disfrutar del Pan de Vida y ser alumbrado con La luz de Jesús, como dice el salmista, 'envía tu Luz(el candelero) y tu Verdad(la mesa de los panes) éstas me guiarán y me conducirán a tus moradas...'



El lugar Santísimo: María, un amor total por Cristo. Los niños del atrio persiguen ministrar a los hombres, tener cargos y ser reconocidos, pero ella sólo lo interesa ministrar a su amado Dios. Ella gasta 300 denarios para ungir a su Señor, el salario de un año de trabajo, tal vez pudo ser su dote para poder casarse, pero ella lo dio todo por él. 

El cristiano que llega a este tercer nivel ha muerto a sí mismo, ahora está asimilado por Dios y tiene una comunión tan profunda con él, que jamás podrán experimentar los niños del Atrio. Su felicidad en esta vida no es lo que ella pueda alcanzar en la tierra, sino derramar su juventud, fuerzas, tiempo y dinero en agradar a Dios.
A ella no le importa la fama, o la posición social, aún dentro de una organización religiosa,
no le importa si nadie se entera nunca de todo lo que ha padecido para llegar hasta allí. Puede que nadie la conozca pero su amante Dios ¡sí que la conoce¡ 
(hebreos 9:3) Los muebles del Lugar Santísimo nos hablan de una persona que se ha convertido en un sacerdote para Dios. Sabe cómo conmover a nuestro Señor con una intercesión y clamor en Espíritu y Verdad, tiene el privilegio de morar en la misma gloria de Dios, ella vive en el cielo aún estando sobre la tierra.


¿Deseas avanzar hasta que seas conformado a este tabernáculo? Cada paso que avancemos, requiere una consagración más profunda, morir a nosotros mismos para llegar al verdadero Reposo, cuando ya 'no vivo yo, más Cristo vive en mí' como dijo el apóstol Pablo. Y este Reposo es dejar de hacer mis obras pecaminosas, que son como un cáncer que me consume y no me deja ser feliz en la vida que Dios me ha dado, es vivir en la presencia misma de Dios, lo que al fin llenará nuestro vacío y solitario ser. Ya has hecho lo que has querido con tu vida y sigues tan miserable sin lograr ser feliz, ¿por qué no intentas creer y seguir esta solución divina a la condición de la humanidad? Dale, enserio, el resto de tus días a Cristo y no te arrepentirás jamás.







sábado, 9 de marzo de 2019

Una Joya Preciosa: Evangelio de Juan

 Queremos comenzar una serie de meditaciones sobre el Evangelio según San Juan, muy famoso entre los cristianos y utilizado mayormente en el evangelismo. Se cree que fue escrito después del libro Apocalipsis por el 'discípulo amado' Juan. 
Veremos que este evangelio tiene muchas enseñanzas preciosas y profundas, así como una joya posee muchas facetas que hacen aumentar su brillo.
Leemos Juan 1:1-3   En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (LBLA)
  • la palabra Verbo, en el griego es 'Logos'. Muchos dicen que Logos es la palabra escrita pero, ¿cómo lo escrito pudo haber creado el universo? Si estudiamos en el diccionario la definición de esta palabra se refiere a sus ideas, pensamientos, conceptos, planes, metas, deseos, filosofías,etc. es decir, el Verbo de una persona es la expresión Total de lo que es esa persona. El Verbo de Dios es lo que Dios es. La Expresión Divina. La poderosa Palabra divina creó todo lo que existe ¡No podemos imaginar esa clase de poder! 
Luego cabe la pregunta, ¿Qué de nuestro verbo? Lo que sale de mi boca, lo que hablo, revela a todos lo que soy, como dice en Mateo 12:34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 

Nuestras palabras son como una espada, pero si no son de Dios, harán mucho daño y llegarán a matar, como la espada de Pedro cuando le cortó la oreja al soldado que arrestaba a Jesús, porque era su espada personal, de su brazo de carne, sin vida Divina. La espada del Espíritu según Hebreos 4:12, ésa sí que trae Vida a los oyentes, nos traspasa hasta lo más profundo del ser acabando con la naturaleza malvada y vivificando nuestro corazón. La espada del Señor es la que debe estar en nuestra boca, su Palabra de vida. 
  • Todo fue hecho por medio del Verbo. No es posible ser cristiano sin haber escuchado una Palabra divina, es decir, sin Nacer de Nuevo por el Poder de la Palabra de Dios. No es posible tener fe sin haberla recibido del cielo. No tenemos nada de valor; si te ves grandioso o te alaban por algo lindo que tienes, TODO proviene del Padre de las Luces. La vida de Cristo en nosotros es lo único de valor que poseemos. Quieres que el Señor haga algo de valor en tu vida, debes tener una relación de amor con Dios donde escuches Su voz Gloriosa, no sólo leer la Biblia, sino una vida de oración.
  • El peligro de conformarse sólo con la palabra escrita sin tener una vida de oración para vivificar esas letras en tu Biblia, es que nos convertimos en fariseos. Podemos memorizar la Escritura completa, pero sin la Vida del Espíritu Santo, sólo tenemos información en la cabeza. Sabremos lo que dice la ley sin conocer al Señor de esa Ley. Luego el corazón engañoso comienza a condenar a todos los demás que no andan conforme a su conocimiento y empieza a confiar en su propia justicia al practicar algunos mandamientos, al final, ya no necesita a Cristo, porque es tan buen religioso y tan 'piadoso' que sus obras le bastan.
  • Debemos creer lo que dice Romanos 7:18 Que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien. Entonces no se trata de decir: 'mira todos esos talentos que tienes úsalos para la obra de Dios', más bien, Señor tú haces algo de la nada, Verbo de Dios haz algo de mi nada, rompe mi vasija y hazla de nuevo. Tenemos el testimonio de el apóstol Pedro, quien negó al Señor Jesús comparándose en pecado a Judas Iscariote, pero lo hizo por temor cuando lo confrontaron, el temor a la muerte. El Amado Redentor le quita ese problema de temor el día de Pentecostés cuando fue envuelto en el Poder del Espíritu Santo y nunca más negó a Cristo su Señor y Salvador. Todas esas debilidades que no hemos podido vencer, sólo necesitan ser rotas por el poder del Verbo Divino, corramos al cuarto de oración y veremos si esta promesa es cierta o no. 
  • La lectura y meditación de las Sagradas Escrituras necesitan urgentemente una vida de oración donde se mueva el Espíritu Santo, para vivificarnos y darnos el poder de obedecer, para que podamos tener una fe sólida y un amor verdadero hacia Dios y nuestro prójimo, el Gozo de la Salvación que deberíamos disfrutar siempre. 
         

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