by David Wilkerson | March 26, 2015 Todos los profetas del Antiguo Testamento predijeron que el pueblo de Dios entraría en el fuego purificador. “Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro.” (Zacarías 13: 9). “Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia” (Malaquías 3:2-3). Dios le dijo a Jeremías: “¿No es mi palabra como fuego?” (Jeremías 23:29). Y Jeremías dijo: “había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos” (Jeremías 20:9). ¡Dios está enviando una vez más palabra de fuego purificador, tan ardiente como las brasas sobre Su altar! Él está aumentando el calor. Verás cómo cada vez más el Señor envía santos profetas que han sido purificados como mensajeros. “Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno” (...
"Yo soy la Vid verdadera... (Juan 15)