Extracto del Libro: Esperando en Dios Autor: Andrew Murray Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré. (Isaías 8: 17.) Aquí tenemos a un siervo de Dios, que espera en El, no a causa de sí mismo, sino de su pueblo, de los cuales Dios ha escondido su rostro. Nos sugiere que nuestro esperar en el Señor, aunque comienza con nuestras necesidades personales, con el deseo de la revelación de El mismo, o la respuesta a las peticiones personales, no debe, no puede, terminar aquí. Puede que aunque nosotros andemos a la plena luz de la faz de Dios, El esté escondiendo su rostro de su pueblo, que nos rodea; lejos de hacernos pensar que es un justo castigo de su pecado, o las consecuencias de su indiferencia, se nos llama a preocuparnos con corazón tierno de su triste estado, y esperar en Dios a favor suyo. El privilegio de esperar en Dios es al mismo tiempo origen de gran r...
"Yo soy la Vid verdadera... (Juan 15)