La última revista de La Voz de los Mártires contenía un maravilloso ejemplo del poder de la oración perseverante. Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, y sigue obrando milagros en nuestros días. Rojina es una creyente que reside en el extranjero (se desconoce su ubicación exacta) y que evangeliza a mujeres musulmanas en los barrios marginales. Su esposo trabaja en el pequeño negocio familiar y su hija Montahina estudia en la universidad. Rojina, junto con otras mujeres de su iglesia, comenzó a visitar y conversar con las mujeres de la localidad, ganándose su confianza al compartir el evangelio en sus hogares. Al despedirse, les preguntaba qué necesitaban y si podía orar para que esa necesidad se viera satisfecha. Muchas aceptaban, aun sabiendo que era cristiana en su comunidad musulmana. “Incluso los musulmanes quieren que alguien rece por ellos”, dijo. “Esa es una forma de bendición”. Durante sus visitas, Rojina conoció a una anciana musulmana paralizada. Rojina le contaba historias d...
"Yo soy la Vid verdadera... (Juan 15)