Extracto del libro: La Oración | Autor: John Bunyan La mujer cananea no quiso tomar por negativas verdaderas las que eran sólo aparentes; sabía que el Señor era misericordioso. El Señor vindicará a los suyos aunque emplee a veces largo tiempo. El Señor me ha esperado mucho más tiempo que yo a El; y lo mismo le ocurrió a David. "Resignadamente esperé," dice ( Salmo 40:l ); o sea, pasó mucho tiempo antes de que el Señor me respondiera, aunque por fin "inclinóse a mí y oyó mi clamor." El mejor remedio para esto es un entendimiento bien informado e iluminado. ¡Lástima que haya en el mundo tantas pobres almas que temen verdaderamente al Señor, y que, por no estar bien instruidas, a menudo están dispuestas a darlo todo por perdido, cada vez que Satanás emplea una de sus tretas y tentaciones! Que el Señor se compadezca de ellas y les ayude a orar con el Espíritu, y también con entendimiento. Aquí podría mencionar gran parte de m...
"Yo soy la Vid verdadera... (Juan 15)