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Mostrando entradas de noviembre, 2013

D.L. Moody

Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad..." (Timoteo 2:24-25) Las palabras de los anteriores versos describen bien el ministerio de D.L. Moody (como comúnmente se escribe su nombre). El señor Moody fue un evangelista usado por Dios para ganar almas para su reino. Aunque se ocupa el título " siervo del Señor" con liviandad hoy día, podemos decir que el señor Moody servía a su Dios, al Dios vivo del cielo. Su mansa y suave disposición le permitió convencer a decenas de miles de personas que "se opusieron a sí mismos" (2º Ti.2:25). Dwight Moody, escogido por Dios para estar en medio del avivamiento de 1859-60 en los EE.UU., fue una vasija preparada para el uso del Maestro. Se dice que ganó a un millón de almas en los ruegos evangelísticos de sus campañas por todas las part...

DAVID BRAINERD

Cierto joven de cuerpo enjuto, pero con un alma en que ardía el fuego del amor encendido por Dios, se encontró un día en una floresta que él no conocía. Era tarde y el sol ya declinaba hasta desaparecer en el horizonte, cuando  el viajero, cansado por el largo viaje, divisó las espirales de humo de las hogueras de los indios pieles rojas. Después de apearse de su caballo y amarrarlo a un árbol, se acostó en el suelo para pasar la noche, orando fervorosamente. Sin que él se diera cuenta, algunos pieles rojas lo siguieron silenciosamente, como serpientes, durante la tarde. Ahora estaban parados detrás de los troncos de los árboles para desde allí contemplar la escena misteriosa de una figura de rostro pálido, que sólo, postrado en el suelo, clamaba a Dios. Los guerreros de la villa decidieron matarlo sin demora, pues decían que los blancos les daban agua ardiente a los pieles rojas para embriagarlos y luego robarles las cestas, las pieles de animales, y por último, adueñarse d...

PARA AQUELLOS QUE NO OBEDECEN

by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011] A lo largo de las Escrituras, Dios nos da una idea clara de lo importante que  es obedecer Su Palabra. Vemos un ejemplo así, en la vida del rey Saúl. Dios  le dio a Saúl, instrucciones claras y específicas a través del profeta  Samuel: "Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te  apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas,  ovejas, camellos y asnos" (1 Samuel 15:3). ¿Acaso Saúl obedeció esta orden del Señor? La Escritura nos dice: "Y Saúl  derrotó a los amalecitas…Y tomó vivo a Agag rey de Amalec…Saúl y el  pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los  animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron  destruir" (versículos 7-9). Dios había hablado a Saúl en términos clarísimos. Pero Saúl fue a la  batalla, obedeció al Señor sólo en parte. En vez de destruir a todos ...

Entregado a la muerte...

by David Wilkerson [May 19, 1931 – April 27, 2011] El apóstol Pablo escribe: “Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.” (2 Corintios 4:11) Cuando Pablo dice: “nosotros que vivimos”, está haciendo eco de las palabras de Jesús en Apocalipsis 1:18 (NTV): “Yo soy el que vive”. Pablo está hablando aquí de cristianos, aquellos que confían en Cristo y tienen Su vida habitando en ellos. Sin embargo, Pablo está diciéndonos en efecto que también hemos sido entregados a la muerte. Así es, tal como el Padre entregó a su Hijo a la muerte, de igual manera Él entrega a todos los que están en Cristo. Dios guía a cada uno de nosotros de la mano a las mismas puertas de la muerte y dice: “Aquí, muerte, toma a éste también. ¡Haz lo que tengas que hacer con él!” Y en ese momento, la mano de Dios no nos protege, más bien, nos guía a las mismas fauces de la muerte. Te preguntarás por qué Dio...

UNA HISTORIA DE SABIDURÍA...

EL REINO POMPONEO Hace mucho, existió un pequeño reino llamado Pomponeo, allí  vivía un orgulloso curandero cuyo padre era un zapatero que por creerse de mejor talento, puso un consultorio con el siguiente letrero:” Doctor Pomponio, su eminencia lo atenderá de lunes a jueves de 10Am. A 2:00Pm. No antes, ni después, no insista” Y él no era el único, el rey se creía emperador, la reina emperatriz y los súbditos se tenían en tan alta estima que comenzaron a rehusar pagar impuestos y en vez de continuar trabajando por el reino, comenzaron todos a pomponearse, aunque su reino se limitaba a un castillo modesto y unas pocas aldeas con terrenos de sembrados y un pequeño lago; su influencia apenas llegaba a la ciudad vecina. Un día el rey sacó un edicto: “de ahora en adelante, todos los súbditos tendrán un retrato de los excelentísimos reyes de vuestro reino: Pomponeo y Pomponea, colgado en el centro de la sala de su casa y así, mirándonos todos los días,  serán bendecidos p...

A.W. TOZER- parte 3

A. W. Tozer 1897-1963 Tozer, el místico  En el verdadero y mejor sentido de la palabra, Tozer era un místico. Él puso gran énfasis en la contemplación de las cosas divinas que tiene como resultado la vida de consciencia de Dios. El último proyecto literario de Tozer, completado justo antes de su muerte y publicado varios meses después, fue El Libro Cristiano de Verso Místico. Es una recopilación de la rica poesía mística que había alentado y bendecido el corazón de Tozer a lo largo de los años. En la Introducción de ese libro él definió su significado del término místico: «La  palabra ‘místico’ como se presenta en el título de este libro se refiere a esa experiencia espiritual personal común a los santos de los tiempos bíblicos y bien conocida por multitud de personas en la era post bíblica. Me refiero al místico evangélico que ha sido traído por el evangelio a una comunión íntima con la Deidad. Su teología no es menos ni más de lo que se enseña en las Escrituras. Él an...

LA CONQUISTA DIVINA- EL CONTINUO ETERNO

ESTRACTO DEL LIBRO : LA CONQUISTA DIVINA DE  A. W TOZER JOSUE 1:5 No podemos pensar rectamente acerca de Dios hasta que  comencemos a pensar en Él como estando siempre ahí. y ahí  primero. Josué tuvo que aprender esto. Había sido durante tanto tiempo siervo de Moisés, y había recibido con tanta  certidumbre la palabra de Dios de boca de él, que Moisés y el  Dios de Moisés habían llegado a quedar combinados en su mente, tan combinados que apenas si podía separar ambos  pensamientos; por asociación, siempre aparecían Juntos en su  mente. Ahora Moisés ha muerto, y para que el Joven Josué no  se sienta golpeado por la desesperación. Dios habla para  afirmarlo: «Como estuve con Moisés, estaré contigo.» Moisés  había muerto, pero el Dios de Moisés seguía viviendo. Nada  había cambiado, y nada se había perdido. Nada de Dios muere  cuando muere un hombre de Dios. «Como estuve..., estaré.» Sólo Dios podía decir esto. Sólo e...